De un tiempo a esta parte existe un interés creciente por la agricultura en entornos urbanos que coincide con una mayor sensibilidad hacia cuestiones relacionadas con la sostenibilidad medioambiental. En sintonía con estas dinámicas sociales, las asociaciones vecinales han comenzado a impulsar la creación de huertos comunitarios gestionados participativamente, aprovechando los abundantes lugares abandonados, deteriorados o infrautilizados.
La FRAVM ha creado una comisión de huertos urbanos que se ofrece para coordinar estas iniciativas, fomentando el intercambio de experiencias y la creación de mecanismos de apoyo mutuo. Además, este espacio pretende dinamizar espacios formativos especializados y ofrecerse como punto de ayuda y orientación para las personas y entidades interesadas en poner en marcha iniciativas similares.
Los promotores del huerto de Hurtumpascual, en el barrio de Lucero (Latina), ofrecen a los más pequeños una actividad lúdico-educativa de lujo: un taller para enseñarles a conocer, cuidar y mimar las plantas. La cita para lo/as futuro/as hortelano/as de Madrid es a las 16.30h en la calle Hurtumpascual.
La rápida multiplicación de huertos urbanos comunitarios y la consolidación, en los espacios perirubanos, de explotaciones agrícolas, es un fenómeno al que las administraciones públicas no han dado, hasta el momento, respuesta. La FRAVM ha suscrito una carta promovida por organizaciones sociales para reclamar a los responsables políticos que promuevan y aprueben legislaciones específicas para la defensa y promoción de estos espacios.
Los beneficios de los huertos urbanos comunitarios no se miden solo por la producción de vegetales y hortalizas: "liberan" espacios verdes en ciudades como Madrid, saturadas de asfalto y cemento; facilitan la cohesión de comunidades vecinales; educan a los más pequeños en el respeto al medio ambiente y a los espacios públicos y vehiculan la comunicación intergeneracional e intercultural. Todo ello puede llegar a tener efectos terapéuticos, como demuestran los huertos promovidos desde Madrid-Salud. De todo ello hablarán algunos "hortelanos" madrileños que se dan cita en unas jornadas que se celebran los días 22 y 23 en La Casa Encendida.
La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) ha elegido este año algunos huertos urbanos madrileños para dar a conocer entre la comunidad científica y las personas interesadas en la ciencia y la innovación estos espacios, resultado de la química entre vecinos, fotosíntesis y nutrientes.
La Casa Encendida organiza un itinerario de tres días donde los ponentes de cada etapa tendrán 99 segundos para contestar preguntas que girarán en torno a los huertos urbanos y su relación con la ciudad. Entre otros, se someterán a la curiosidad de los participantes el arquitecto Santiago Cirugeda, Nerea Morán, de Surcos Urbanos o el educador ambiental Pablo Llobera.
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