Educación
La educación, uno de los derechos humanos universalmente reconocidos ha de ser, naturalmente, pública. Sin embargo, en España y, más concretamente en nuestra región, se están introduciendo mecanismos que aumentan paulatinamente las desigualdades sociales y la subsidiariedad de la escuela pública en relación con la privada. Así las cosas, la educación pública, de calidad y laica sigue siendo una idea, un proyecto y un deseo por el que, en tanto no exista, las asociaciones de vecinos y la FRAVM seguiremos luchando.
Desde su nacimiento, hace ya unos años, la lucha por una educación integrada y sin discriminaciones por razón de género, origen social o religión; una educación plural y compensadora de desigualdades sociales o naturales y, por último, una educación que garantice el desarrollo de la capacidad para ejercer de manera crítica y responsable la libertad, la tolerancia y la solidaridad ha sido uno de los ejes vertebradores de la actividad del movimiento vecinal madrileño.
En todo este tiempo, hemos abogado por convertir los centros de enseñanza en escuelas de ciudadanía en las que se enseñe a las personas a hacer un uso responsable de sus derechos y asumir sus responsabilidades en la sociedad del siglo XXI. Queremos una educación que enseñe a construir nuevas formas éticas de convivencia ciudadana sobre las bases de la cooperación, el diálogo y la duda como método, una educación incompatible con el consumo acrítico de ideas y la noción de la educación como mercancía en el libre mercado. En tanto la política educativa de nuestra región camine en sentido contrario, la FRAVM trabajará en aras a construir una educación plural y de calidad. Y pública, naturalmente.
Nuestras propuestas, elaboradas a partir de un diagnóstico llevado a cabo en el terreno, apuntan a la necesidad de garantizar la financiación necesaria para el servicio público; la elaboración de un mapa escolar dinámico como diagnóstico susceptible de presupuestarse y evaluarse periódicamente; la ideación de un plan de choque urgente para erradicar el llamado fracaso escolar con participación de todas las instituciones y entidades interesadas; la creación de una oferta suficiente de plazas escolares en la etapa infantil (0-6 años)…, entre otras muchas.