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Alerta sanitaria en San Blas
La proliferación de distintas patologías, como tumores, cánceres de mama, insomnio o dolores de cabeza en el madrileño barrio de Las Musas ha disparado la alarma. El motivo: la concentración de tres antenas de telefonía móvil en la zona.
Las conclusiones de varias investigaciones de laboratorios y estudios epidemiológicos independientes que, desde hace varios años apuntan a una clara relación entre la exposición a radiaciones electromagnéticas y distintos trastornos de la salud, como el estrés, dolores de cabeza, insomnio, irritabilidad, depresión o cansancio han alertado a los vecinos de un barrio de Madrid. Se trata de los vecinos que viven en las inmediaciones de la calle Butrón, una zona coronada por tres antenas de telefonía en un radio no superior a 60 metros. Las declaraciones de no pocos vecinos acerca de el sospecho número de casos de tumores y cánceres de mama (hasta doce en el mismo edificio), amén de un alto índice de patologías como insomnio, cefaleas o depresiones su suman a las sospechas de un farmacéutico de la zona que, en diciembre de 2002 declaraba a La Voz de Galicia que el número de casos de cáncer se había triplicado en la zona.
Para salir de dudas y después de poner sobre aviso a los responsables y profesionales del Centro de Salud Los Alpes, las asociaciones de vecinos Las Musas y Las Rosas solicitaron, el pasado mes de diciembre, un estudio epidemiológico de la zona y un seguimiento y estudio de los pacientes que residen en Las Musas tanto a la Dirección General de Salud Pública como al concejal de Gobierno de Seguridad y Servicios al Ciudadano, Pedro Luis Calvo Poch.
Un órdago para Esperanza Aguirre
Además y, desde la convicción de que un factor de riesgo para la salud de las personas como el que representan las antenas de telefonía ha de ser regulado por una norma que haga prevalecer el principio de precaución, fijando los límites de exposición y las distancias de seguridad, se pusieron en contacto con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, lanzándole un órdago político: “desde las asociaciones de vecinos pensamos que es el momento de responder a la preocupación de los ciudadanos y regular un extremo que nos permite la Constitución en su artículo 43 sobre protección a la salud, el artículo 45 en materia de medio ambiente y el artículo 148 que otorga a las Comunidades Autónomas la gestión del medio ambiente, sanidad e higiene. Pensamos que la Comunidad de Madrid, al igual que otras como Castilla La Mancha, Cataluña, Navarra, etc... debe tomar la iniciativa en la protección al ciudadano, cada día más preocupado ante hechos como los acaecidos en el Colegio García Quintana de Valladolid o en Alzira (Valencia), amén de tantos otros que se pretenden silenciar”.
Concretaron más aún la propuesta. “Le pedimos que concrete su opinión y nos comunique si existe voluntad política de desarrollar una ley autonómica que pueda dar respuesta a todo esto. Quisiéramos preguntarle sería posible la realización de un mapa de situación de todas las estaciones base de telefonía instaladas, con características de cada una y un estudio epidemiológico encargado a una empresa verdaderamente independiente. Además, Madrid puede ser pionera en la realización de un decálogo del uso responsable del teléfono móvil, mencionando los riesgos añadidos en embarazadas, niños, enfermos y ciudadanos de la tercera edad”. Hecha la petición, la pelota está ahora del lado de la Administración.
